Querido Lucas Allen:
Ha pasado mucho tiempo, ignoro si sigues vivo o si me has olvidado. Seguramente, eres feliz al lado de otra persona. Eres tan perfecto que seguro que alguien se ha enamorado de ti, tú has sabido amarle del mismo modo y ahora tú le sonríes. Admito que eso despertaría mis celos, pero después de lo pasado es lo mejor. Nada me hubiera gustado más que permanecer a tu lado y convertirme en ese alguien, pero te amo tanto que tu sonrisa preciosa y vidriosa me resquebrajó. La tentación de ser egoísta era tan grande, la tentación de dejarme caer en tus brazos y ser feliz a costa de tu cordura... No podía dejarte ir de nuevo, porque si lo hacía, sería para siempre.
Ya había probado la vida sin ti y no quería volver a hundirme en ese oscuro abismo ¿era capaz de prescindir de ti sólo porque era lo que debía? Nunca he sido fuerte como tú... Pero cuando tu corazón se agrietó y la porcelana se partió en un corte limpio, sólo estaba yo para aguantar. Todo parecía un esfuerzo titánico y yo no creía que nada tuviera solución, pero hoy me miro en el espejo y admiro la valentía que tuve. Sólo busqué lo mejor para ti y conseguí sacar fuerza de la nada para hacer lo que debía. Por eso hoy soy desgraciado y lloro cada noche, por eso quizás pasaras años odiándome desde el fondo de tu corazón.
He recorrido mar y tierra varias veces y jamás he encontrado a nadie que ocupara tu lugar en mi corazón. Ya es tarde y quién sabe qué será de ti y yo tampoco estoy muy seguro de qué es de mí ahora mismo. Sólo escribo para decirte que espero que mi sacrificio, como muchos otros que han habido en la historia por amor, haya valido la pena... Si así fuera, valdría la pena sonreír. Al menos en este mundo escogí así. Quizás en otro todos habría sido distinto ¿Mejor? Creo que yo hice lo mejor para ti y me gustaría que lo tuvieras en cuenta. Ahora y para toda la eternidad... No voy a dejar de ser de tu propiedad...
No hay comentarios:
Publicar un comentario